El Nuevo Diario: Exposición 100 y el derecho a disentir
El jueves 8 de mayo se inaugura en Managua una exposición de artes visuales organizada por la revista Estrago y el Ejército Videoasta de América Latina (EVIL), en la que se apreciarán 100 obras de autores de Centroamérica, Europa, China y Estados Unidos.
María Dolores G. Torres
(Historiadora de Arte)
Si la representación de la mujer como objeto se opera desde los orígenes más remotos de la Historia del Arte, su presencia como sujeto es mucho más reciente y totalmente moderna, vinculada a la “descolonización” política y cultural iniciada a partir de los años sesenta. Esta tradición exclusivamente patriarcal se remonta a los textos bíblicos y también está presente en los mitos de la antigua Grecia: Eva y Pandora, situadas al mismo nivel axiológico y consideradas como el origen de todos los males. La misma misoginia del pensamiento occidental se encargó de excluirla, quedando sujeta a las formas patriarcales de dominio, utilizando la ley como forma de sometimiento y limitando sus funciones a las de esposa y madre para garantizar tanto la reproducción de la especie como del orden social.
La visión masculina dictó leyes, pautas de comportamiento y espacios de dominio. Sin embargo, pese a los movimientos de liberación en los años setenta, a la lucha por la igualdad de género y a los replanteamientos de las relaciones entre lo masculino y lo femenino desde la perspectiva de los estudios culturales, aún persiste en el nuevo milenio la condición de dominio y desigualdad, llevada a casos extremos. El problema conocido como feminicidio ha adquirido proporciones dramáticas en toda Centroamérica, donde la muerte intencional y violenta de la mujer ha ido en aumento. Existen diversas formas de violencia, desde la intrafamiliar y la psíquica hasta la experimentada cultural y socialmente; ante ellas, la condición de la mujer queda en el desamparo. En el caso de Nicaragua, la ley de derogación al artículo 165 del Código Penal vigente ha puesto en evidencia la supremacía masculina y, hasta la fecha, más de 100 mujeres han muerto a causa de la eliminación “constitucional” del aborto terapéutico.
La exposición organizada por Estrago se convierte en un “grito de alerta” y de condena hacia los mecanismos de unas políticas opresivas que violentan institucionalmente a la mujer. La participación de artistas de diferentes países (Centroamérica y el Caribe, Europa, China, Estados Unidos) no se hizo esperar. Tanto hombres como mujeres respondieron a la convocatoria denunciando la opresión social y la violencia contra la mujer desde diferentes perspectivas, medios y lenguajes, reinvindicadores de un discurso diferencial. Una de las obras más contundentes es “La decisión del César”, de Andrea Mármol (Guatemala), quien mediante tres manos con un guante quirúrgico, plantea el abuso de poder, la arbitrariedad y la inequidad social. Ángel Poyón (Guatemala) utiliza la fotografía digital y a través de una gran manzana alude irónicamente al discurso bíblico que condenara a Eva como origen de todos los males. Teresa Codina denuncia el maltrato hacia la mujer en “Sopa de muñecas”, utilizando la condición doméstica como medio de crítica contra la violencia intrafamiliar. Sin embargo, Patricia Belli en el díptico “Gritos y Silencio” contrapone dos actitudes distintas: el temor y el grito de protesta; quien calla y otorga o quien habla y se expone.
Los principios excluyentes que la jerarquía eclesial ha venido imponiendo sobre la mujer están claramente representados en la obra de Daniel Pulido, quien combinando la imagen con la palabra –“Mitra I y Mitra II”- pone en entredicho la doble moral del clero, mientras que en la obra “Macho en su salsa” fustiga las actitudes abusivas y discriminatorias de la clase política. Virginia Pérez-Ratton (Costa Rica) se vale de la simbología de los objetos –jarrones de cerámica o de vidrio- para enfatizar en la indefensión de la mujer con las “Manos atadas” ante una ley injusta.
Sin embargo, frente a las manos que condenan, las manos solidarias de mujeres y hombres son las reivindicadoras del discurso diferencial poniendo en evidencia una reunión de posiciones convergentes, cuestionando a través de las prácticas artísticas y desde una perspectiva multicultural, los actos de violencia contra la mujer para que no siga siendo silenciada y reprimida, sino respetada y reconocida.
* Exposición 100 estará en el Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (CISAS), en Managua, del 8 al 28 de Mayo. En el mes de junio se trasladará a León y en julio a Ocotal.
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